20 noviembre, 2019 iniciare

Estados Creativos

por: Felipe Ocaña.

  • La realidad objetiva es la plataforma de tiempos compartidos, de una estructura donde la realida se entreteje para sobrevivir racionalmente el día a día. El sujeto creador requiere de una memoria estética para estructurar sus propios sueños y diferenciarlos categoricamente de “los demás sujetos”. Dicha memoria estética, materia prima de la creatividad, es escurridiza y volátil e infiel, llena de fluctuaciones subjetivas. Deambular se ofrece como la práctica más recomendable para evitar las dosis permanentes de objetividad y asi replantear continuamente “mundos” por re-descubrirse.La imaginación creadora no es otra cosa más que el desplazamiento de nuestra propia realidad, determinada por tres esquemas que se entrelazan continua y necesariamente:

    LA COMPLEJIDAD

    EL TIEMPO

    EL SENTIDO

     

    La complejidad

     

    Esta noción es el principio que impulsa al individuo y su entorno, ambos en conjunción, a no recluirse sobre sí mismos; es el desarrollo de la disposición por no ignorar, rechazar o ser indiferente. Es a su vez el mecanismo de interacción entre un sistema establecido y los componentes que reaccionan adaptándose a el; si un sistema social o entorno espacial desarrolla un modelo de reacción es a partir de los datos provenientes del mismo entorno. Así, se puede definir la complejidad y sus variables en el entorno al deambularlo como sigue[1]:

    -La complejidad se da en situaciones de crisis, esta a su vez se presenta en la denominada gradación por niveles; cada crisis cambia estructuras en el entorno a partir de diferenciaciones que realiza el caminante.

    -La complejidad es reflejo de la realidad del observador, del caminante; éste busca un vocabulario para designarla, este lenguaje a su vez debe ser reflejo de la misma u otra realidad.

    – La complejidad es una resultante de la noción por parte del observador de experimentar agoraempíria.[2] Las crisis derivadas, se deben resolver en los procesos físicos en ruta.

    – La complejidad es un concepto que se aplica en odología a la diferenciación entorno-sistema: El entorno espacial de un sistema deambulatorio es siempre más complejo que el sistema mismo.

    – La complejidad obliga a designar diferenciaciones en cuanto a los elementos y su relación para su proceso deambulatorio: se selecciona cada elemento y su número de relaciones prácticas en enlaces convenientes determinados por cada individuo en particular; enumerar cada elemento observado y cada una de sus relaciones produce incrementos en proporción geométrica que escapan a cualquier posibilidad humana.

     

     

    El tiempo

     

    Partimos de la noción que no existe un tiempo específico referido a todos los individuos en general, cada observador y cada caminante posee una relación de tiempo distinta, dependiendo del tipo de operaciones que lleva acabo y alterado por la complejidad del sistema-entorno. El análisis presente se determina a partir de la tradición occidental de como concebimos el tiempo en términos ontológicos, la discusión de cómo se forma y emplea el tiempo socialmente y la conciencia de que el tiempo es una construcción estructurada del lenguaje.[3]

    -El tiempo en odología es un concepto más relacionado con la noción movimiento que solamente la diferencia entre pasado y futuro.

    -El tiempo se pretende en ruta odológica como una construcción esférica y circular, no solo lineal, posible de abarcar dimensiones personales que se alejan de la lectura vectorial tradicional.

    -El tiempo como noción dimensional a partir del uso y ejecución del lenguaje, de la palabra y lo literario.

    -El tiempo como construcción individualizada del observador a partir de la complejidad del sistema-entorno.

    -El tiempo como punto de partida de cualquier reflexión, ubicado en cualquier punto de la operación deambulatoria, en el instante que el observador lo determine.

    -El tiempo como resultado de la observación construida  simultáneamente y diferenciada a partir del campo semántico del sistema-entorno.

    -El tiempo como una categoría dimensional que se opone al pulso contemporáneo del vértigo y la velocidad.

    -El tiempo como una virtualidad infinita resultante de las operaciones que el caminante ejecuta al observar su entorno.

    -El tiempo como el medio donde se desplaza la memoria estética del caminante y adquiere estabilidad y plasticidad.

    -El tiempo en odología estética como el medio donde se desafía la terrible realidad de la sociedad contemporánea descrita en la Diferancia/diferencia de Derrida[4] al buscar incesantemente detener al observador en la “deferencia” en el punto ciego, el ojo del huracán, en esa ausencia desde donde todo lo demás se mueve, cambia, “difiere”. Para así obtener presencias con sentido, no ausencias en busca de sentido.

     

     

    El sentido

             El puente entre la noción de tiempo y el sentido de un ejercicio de deambulación es el observador y las reflexiones devienen a partir de la complejidad individual de esta triada. En esta medida, el análisis y nuestro marco particular se establecen a partir de dos ejes que definen el sentido: 1) Sistemas-entorno donde se busca experimentar sentido. 2) Sistemas donde se busca la reproducción predeterminada de sentido.[5]

    -El sentido nace de la distinción entre los medios y las formas, el medio es el vehículo, la forma es lo que lo constituye y define; (el sonido es el medio de las palabras, las palabras son formas en el medio llamado lenguaje, etc.)

    -El sentido en odología surge de la relación entre la forma del observador/sistema y su medio como entorno odológico.

    -El sentido es la recopilación sensible del observador en su entorno a partir de las condiciones generales y particulares experimentadas en un tiempo específico.

    -El sentido lo procesa el observador a partir del uso del lenguaje permitiendo el ejercicio de la descripción y posibilita la poética en un parergon Derridiano.

    -El sentido es una complejidad organizada donde las distinciones se actualizan para su práctica, la definición de función y su ejecución y análisis posterior.

    -El sentido es la tabla rasa donde la imaginación y la realidad se diferencian, se convierte en objetivo lo posible y se almacena retóricamente lo imposible.

     

    [1] N. Luhmann. Introducción a la teoría de sistemas: Lecciones publicadas por Javier Torres Nafarrate. Universidad Iberoamericana. México D.F. 1996.. Pág. 179

    [2] Resultado analítico- sensitivo de experimentar la generalidad de un espacio conscientemente. Término de autor.

    [3] Idem. Pág. 207

    [4] Si para el mundo moderno el punto de orientación consiste en la presencia  de una ausencia. La diferencia no puede obtener su propia estabilización sino a condición de estar cambiando continuamente. Nos vemos en la constante necesidad de tematizar un objeto y luego otro <“defiriendo” constantemente esta diferenciación.> Idem. Pág. 226

     

    [5] Idem. Pág. 231

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