18 septiembre, 2019 iniciare

El compañero implacable de la imagen visual

The New York Premiere of THE JAZZ SINGER, October 6, 1927

Por: Dr. en E. H. Misael J. Marín Sánchez

Imagina que estás viendo una película, escuchas al mismo tiempo las acciones que ocurren en pantalla, inclusive puedes reconocer si existe un atraso en la sincronización entre el movimiento de los labios y la palabra hablada, si está doblada de su lengua original o si los diálogos no coinciden con la traducción simultánea que se ha hecho al film. 

Tal vez para nosotros como espectadores de cine contemporáneos resulta natural, e inclusive esos detalles pasan desapercibidos, es decir encadenamos casi inconscientemente esas acciones que no siempre estuvieron de esa manera en el cine, por decirlo así, nosotros vemos un cine muy distinto a la forma en la que lo veían las personas de principios de siglo XX, resulta difícil pensar que las películas no tenían agregado sonido propio en el celuloide, no existía la posibilidad de hacerlo, aquellas películas de principios de siglo XX transcurrían de manera silente en lo visual sin embargo si existía sonido pero el mismo se agregaba en vivo cuando las proyecciones se llevaban a cabo, las películas normalmente se comercializaban con partituras sugeridas para completar la experiencia audiovisual, también se acompañaban algunas con una especie de guion onomatopéyico que hacía las veces de narración sonora en tiempo real.

Uno de las finalidades del cine siempre ha sido tratar de retratar de manera verosímil lo que parece ser la realidad, de esta forma se explica la inquietud de los primeros realizadores por tener sonido e imagen sincrónica en pantalla y así hubo varios intentos, el primero el kinescopio de Edison hasta el Vitáfono, y finalmente el Movietone que grababa en una banda magnética los acontecimientos sonoros que ocurrían a la par de la imagen, para así después reproducirlas al mismo tiempo. Vale la pena recordar la primera película grabada con sonido sincrónico: El cantante de Jazz de Alan Crosland de 1927.

Pensar en banda sonora lo primero que viene a la mente es el soundtrack de la película, aquellas canciones o música que forman y visten el discurso visual, pero a la banda sonora la componen una serie de elementos acústicos que algunas veces permanecen “invisibles” al oído, los principales componentes de la banda sonora son:

  • El sonido directo: comprende la grabación con dispositivos como micrófonos y grabadoras externas, en términos prácticos uno de esos elementos es el boom que contiene en su interior un micrófono ambiental o direccional, las conversaciones o diálogos generalmente son captados con micrófonos de solapa que pueden ser ocultados fácilmente, el sonido directo ayuda a registrar de manera más completa una totalidad sonora de un lugar, el ambiente y elementos particulares, por ejemplo en una escena de un parque se necesitarán sonidos propios del mismo, columpios, gente, niños jugando, pájaros, viento, entre otros.
  • Foleys: Son efectos que nos ayudan a construir de manera más verosímil el sonido de algún elemento que vemos en pantalla, sin que necesariamente haya sido levantado con sonido directo, son aquellos efectos que no necesariamente corresponden de manera verdadera al objeto que fue registrado visualmente, por ejemplo el sonido de una puerta que se quiere enfatizar puede ser producido por una madera y una bisagra en lugar de la puerta que vemos en pantalla, los pasos de una persona, pueden ser producidos y grabados por otra persona en un estudio, o el más común el galopar de un caballo, puede ser producido con otros elementos como un par de cáscaras de coco chocando con una placa de madera.
  • Música: la música puede ser de dos tipos, diegética y extradiegética, diegética es cuando la música ocurre dentro de la escena, por ejemplo cuando un personaje escucha la radio y en la sintonía suena una pieza musical, el sonido participa tanto para los personajes dentro de la película y para nosotros como espectadores, y la extradiegética es cuando los personajes no tienen acceso al sonido de esa pieza musical que suena en el fondo o en la sala, que en teoría solo puede ser escuchada por el espectador.
  • Leitmotiff: un sonido que se asocia a un evento en específico dentro de una película, por ejemplo el silbido de la enfermera en la primera entrega de Kill Bill de Quentin Tarantino, sabemos que al estar presente ese sonido acto seguido aparece un personaje específico en escena, o una situación por ejemplo en Apocalypse now de Ford Coppola, la danza de las valkirias de Richard Wagner marca un evento importante en una escena que se asocia a la destrucción y a la aparición de helicópteros a cuadro.

Es de esa manera que los anteriores elementos forman parte de la banda sonora de una película, mismos que nos ayudan a dar una lectura completa a una película, sin siquiera a veces ser conscientes de eso, si a esto sumamos los avances tecnológicos que han ayudado a concentrar los sonidos y “vivirlos” mucho más reales y que nos den la sensación que el sonido sale de la pantalla y no de unas bocinas que tenemos dispuestas alrededor de la sala de cine como lo es el caso del THX, el cine hoy para nosotros es una experiencia multisensorial sincrónica y tenemos la capacidad para asociar la palabra, los efectos y la música en un todo, esto nos ayuda a visualizar un film de manera más compleja para así apreciar la narrativa, la historia, los diálogos, la trama entre otros elementos, invitaría al lector a poner especial atención a estos detalles que finalmente nos ayudan a entender la propuesta de un director y la puesta en cámara de los actores y valorar al sonido como parte inseparable e implacable de la imagen visual.

 

Licenciatura en Estudios Cinematográficos

Universidad Autónoma del Estado de México